El Petauro del Azúcar – Un planeador de bolsillo

Petauro del azúcar 1
El petauro del azúcar o Petaurus breviceps, es un pequeño marsupial de la familia Petauridae originario de los bosques de eucalipto de Nueva Guinea y el Sur Australia, donde son considerados, junto con el resto de los petauros, uno de los grupos animales más abundantes. Su nombre en inglés es Sugar-glider, es decir, planeador del azúcar, llamados así porque estos pequeñajos presentan un patagio que les permite llegar a planear hasta 50 metros de un árbol a otro.

Bueno, pues hoy día es posible optar a tener uno de estos bellos marsupiales voladores en casa. De hecho son los únicos marsupiales legales como mascota y llevan años comercializados en América del Norte.

Antes de meternos con los cuidados necesarios para permitir una vida óptima para ellos en cautividad, me gustaría poneros un poco los dientes largos, explicando todas las peculiaridades de este animal. Para empezar, hablemos un poco sobre su anatomía. Estos animales son de tamaño reducido, llegando el adulto a medir de 13 a 18 cm desde el hocico a la base de la cola, que suele medir lo mismo que el cuerpo, dándole al petauro adulto una longitud de unos 30 cm. Existe dimorfismo sexual, siendo el macho algo mayor, sobre los 140 gramos de peso, mientras que la hembra ronda los 115 gramos. Presentan un bonito abrigo de color gris plateado sobre el cual podemos ver una franja negra que lo recorre desde el hocico hasta la base de la cola. El vientre es de color blanco sucio, pero en la naturaleza es común encontrarlos de color marrón debido a que se impregnan por sustancias secretadas de los árboles donde viven. Actualmente, bueno comercialmente, hay cierta variedad de colores llegando incluso a poder encontrarnos ejemplares albinos. Presentan una esperanza de vida de unos 9 años en libertad, y unos 12 en cautividad, con un máximo de 15 comprobados.

Petauro del azúcar 2Tienen cabezas cortas, con hocicos de color rosa sin pelos, donde sobresalen unos grandes y vistosos ojos rodeados de un antifaz oscuro, que también podemos ver en las orejas y sus bases, también perfiladas en negro. Respecto a su dentición, nos encontramos ante un animal de la clase diprotodonta, es decir, sólo tienen dos incisivos inferiores. Sus extremidades presentan cinco dígitos y pulgares oponibles incluso en las patas posteriores. Gracias a esto y a la presencia de garras en todos los dedos, menos en los oponibles traseros, estos animales son perfectos trepadores, que incluso sin querer nos pueden causar unos “curiosos” arañazos. El miembro quiridio posterior sufre una adaptación peculiar, que es la presencia de dos dedos semifusionados que el petauro utiliza para su aseo diario. Pero bueno, no estaríamos hablando del petauro del azúcar, si no mencionáramos su característica más notoria, también presente en otros animales englobados en el grupo artificial de los dermatopteros como la ardilla voladora. Estamos hablando en definitiva del patagio, una fina capa de piel cubierta de pelo que se extiende desde el quinto dedo de la mano hasta el pulgar del pie a ambos lados del cuerpo. Esta capa le permite planear grandes distancias de árbol a árbol, ayudándose de su cola, como timón en el vuelo sin motor.

Como hemos mencionado, el petauro es un marsupial, y como tal procede de esa parte del mundo donde la vida tomo su propio camino y se expresó en formas poco comunes, pero compartidas por el resto de marsupiales. Una de estas formas poco comunes está presente en el pene del petauro, que al igual que en otros muchos marsupiales es bífido, es decir, se bifurca en dos actuando como dos penes… raro… raro, pero es así. Otra rareza, o más bien la característica propia de marsupiales es la presencia del marsupio, una pequeña bolsa de piel, donde el feto termina de desarrollarse y en el cual se encuentran los pezones.

Petauro del azúcar 4Esta pequeña criatura es un animal nocturno y prácticamente arborícola, que vive en grandes grupos sociales con hasta 12 individuos. En estos grupos hay un macho alfa o dominante que marca incluso al resto de individuos de su grupo. Aunque son nocturnos son bastantes ruidosos y no paran de hablar entre sí.

Viven en territorios pequeños formados por un número relativamente bajo de árboles que pueden defender fácilmente en caso de peligro. Presentan tres glándulas odoríferas principales, una en la frente, importante para diferenciar sexos pues el macho adulto carece de pelo en la esa zona, al contrario que las hembras y los jóvenes. Otra en el cuello y una mas rodeando la cloaca… la cloaca, otra estructura rara, bueno al menos en mamíferos. No es más que una bolsa donde desembocan los conductos urinarios, digestivos y reproductivos antes de verter al exterior.

Creo que es el momento de dejar al animal salvaje y centrarnos un poco en la mascota. Pues bien antes de nada me gustaría comentaros que no es fácil encontrarla, que no hay piensos disponibles o comercializados para ella, que necesita bastante espacio y que es muy recomendable que compréis una pareja, ya que son animales que necesitan un grupo social.

Respecto a su alimentación en la naturaleza, podemos decir que son omnívoros, variando sus preferencias estacionalmente. En primavera y verano prefieren principalmente insectos y larvas, mientras que en otoño e invierno se alimentan generalmente de sustancias vegetales. Éstas pueden ser la goma de acacia, la savia de eucaliptos y otros árboles, complementado con un poco de polen, flores, frutos y brotes de herbáceas. En cautividad la cosa se pone difícil, pues como hemos dicho no hay pienso (al menos en España) por eso tenemos que buscar una perfecta combinación de proteínas y grasas (tanto vegetales como animales) para permitir que nuestro petauro no sufra enfermedades derivadas de un exceso o falta de vitaminas. Como no quiero que este articulo sea mucho más largo, a los interesados en la dieta les mandaré un correo en el cual se describe más detalladamente. Pero me gustaría comentaros que el pienso para roedores no es apto (es muy rico en grasa), además nunca se le puede dar lácteos ya que no son capaces de asimilarlos. Bueno, también tenemos que tener en cuenta que estos enanitos son de altura y por ello hemos de ponerles tanto los comederos como los bebederos en zonas elevadas de la jaula. De esta manera, aunque sea contradictorio, les resultará más fácil acceder.

Clasificación del petauroComo en la naturaleza son animales activos que viven en pequeños grupos de árboles, necesitamos una jaula de tamaño considerable (con un mínimo de 50 x 50 de base y 75 cm de altura para una pareja) aunque si tenemos sitio podemos usar una de mayor tamaño para albergar todo un clan. Todo depende de proporciones y del espacio que tengamos en casa. Dentro de la jaula tenemos que colocar troncos por los cuales puedan trepar y jugar, siendo recomendable la colocación de una rueda de ejercicio entera (que no tenga huecos donde pueda enganchársele la cola). Así pueden correr liberando un poco de energía. Eso sí, como siempre, es necesario que los dejéis fuera con supervisión siempre que podáis para que puedan ejercitar un poco los músculos y no se estresen.

Preferiblemente los barrotes de la jaula deben ser horizontales para poder permitirles trepar por ellos y darles más superficie por donde poder moverse. Además entre ellos no debe haber mucha distancia ya que son animales relativamente pequeños y pueden escaparse fácilmente. En la naturaleza tallan nidos en los árboles donde habitan, por eso es muy recomendable la colocación de cajas nido dentro de la jaula. Esta caja podéis fabricarlas vosotros o comprarlas como cajas nido para pájaros. Respecto a las cajas es aconsejable que puedan abrirse para que puedas comprobarlas siempre que sea necesario.

Para acabar, como siempre, hablaremos un poco del carácter del petauro. En general, son animales dóciles, sobre todo los criados en cautividad. Pero eso no significa que en casos de estrés o mala manipulación no puedan defenderse mordiendo o con sus pequeñas y afiladas garras, pero esto según he podido leer y preguntar no es muy común. Son animales que suelen vivir en grupos y en ellos el macho dominante marca con su olor al resto de individuos, atacando en todo caso a los que no lleven su olor. Son nocturnos lo cual a mi entender es una gran ventaja, pues por lo menos en mi caso paso todo el día en la calle. Esto permite pillarlos en plena actividad al llegar a casa, disfrutando de esta manera de su compañía. Son también bastante ruidosos emitiendo gritos con los que se comunican y prácticamente hablan entre ellos.

Me despido, pero no sin antes avisaros de que no podéis plantearos tener ningún animal a la ligera y mucho menos este tipo de animal, relativamente “nuevo”. Antes hay que empaparse de conocimientos y ver si de verdad vais a poder dedicarles el tiempo que necesitan, así como el resto de su necesidades.

Un saludo moscardones.

Bibliografía
http://www.petaurodelazucar.es/
– http://www.drpez.net/panel/showthread.php?t=110354

Agradecimientos
Gracias al Tuenti Petauro del Azúcar, por prestarme toda su ayuda.

Este artículo apareció en el número 5 de Boletín Drosophila.

 

 

Sobre Ismael Ferreira Palomo

Licenciado en Biología por la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla y Vicepresidente de la Asociación Cultural de Divulgación Científica Drosophila. Amante de la zoología, la ecología y las ciencias del comportamiento, así como de la divulgación científica. Responsable del breve de los martes y de la sección Fichando Mamíferos de la revista Drosophila. Para contactar conmigo puedes hacerlo por correo en ismael@drosophila.es o en mi twitter personal @criadordelibro. Mi blog personal: El Último Darwin.