Dunbar: ¿Eres tan popular?

Profesor Robin Ian MacDonald Dunbar.

Profesor Robin Ian MacDonald Dunbar.

Bajo este extraño título no se encuentra un test de esos que nos venden en las revistas de adolescentes, sino el trabajo de un eminente y reconocido neuroetólogo, Robin Ian MacDonald Dunbar (Liverpool, 28 de junio de 1947). Popular y académicamente conocido por la estipulación del Número de Dunbar, que establece una relación entre el tamaño del neocórtex cerebral y la capacidad individual para establecer relaciones con otros dentro de un entorno social. Vamos, el número de “amigos” que puede tener un ser en un momento concreto de su vida.

Los estudios del comportamiento de primates no humanos fueron la base para establecer este número en humanos. Se observa que los individuos dentro de un grupo social establecen relaciones personales con otros individuos del mismo grupo y que este número era distinto para cada especie. Esto establece un tamaño de las poblaciones sociales para cada especie, cosa que más tarde se relacionó con el volumen del neocórtex cerebral. El tamaño del grupo óptimo aumenta con el volumen de esta parte del cerebro.

En 1992, nuestro magnifico Dunbar estableció, gracias a la correlación de estos dos parámetros en primates no humanos, el número correspondiente a la especie humana. La predicción para la especie humana según esto, es de 147,8 relaciones, redondeado y conocido como 150. Esto quiere decir que en un momento puntual de nuestra vida cualquier individuo de nuestra especie puede establecer un máximo de 150 relaciones con otros miembros de nuestra misma especie. A primera vista puede parecer un número pequeño, pero nada de eso. Se trata del mayor número de relaciones sociales que puede establecer cualquier ser vivo conocido y significa que tenemos una elevada capacidad de procesamiento de datos. Este número no es algo fijo, variando dentro individuos y momentos puntales de la vida.

Los bonobos utilizan el acto sexual como una herramienta social, no solo como un acto reproductivo. Imagen de Wikipedia.

Los bonobos utilizan el acto sexual como una herramienta social, no solo como un acto reproductivo. Imagen de Wikipedia.

Aunque el establecimiento de esta teoría es relativamente nuevo, lo cierto es que si tiramos de la historia humana y buscamos grupos sociales donde la necesidad de estar juntos fuera algo vital para la supervivencia, podemos observar el 150 en más de una ocasión. En grupos tales como tribus, poblados neolíticos, unidades básicas militares de la antigua Roma, así como la de muchas unidades militares de hoy día están formadas por 150 individuos, sin que nadie se parara a estudiar a los primates.

Este número tiene mucho más peso sobre nuestra evolución del que creemos, de hecho se piensa que tuvo un papel fundamental en la aparición del lenguaje oral. El resto de los primates, al tener grupos sociales más reducidos, podían establecer las relaciones sociales para el funcionamiento del grupo mediante actividades de contacto directo, principalmente el tacto centrando en la actividad de desparasitación mutua. En el caso de nuestra especie, no es viable la interacción mediante contacto directo, dado que para mantener el grupo un individuo tendría que dedicar un 42% de su tiempo a la actividad de mantener sus vínculos sociales, cosa que haría que el trabajo coordinado fuera imposible. Así pues el lenguaje puede haberse originado como una herramienta para mantener el vínculo social, sin la necesidad de contacto físico, reduciendo notablemente el tiempo dedicado.

También se plantea que la risa se originara como herramienta social para reducir la necesidad del contacto físico dentro del grupo. Se ha notado que la risa en un grupo humano cumple la misma función que el contacto físico dentro de otros grupos de primates. Otro dato curioso sobre el tema, es que se especula que dentro de las parejas humanas el tacto cumple la misma función que la risa. Dos datos que aportan valor a la idea de que el número de Dunbar es responsable del origen de la risa, es decir, a medida que el grupo social aumenta, la especie humana pasa del uso del contacto físico a la risa y al lenguaje para realizar el establecimiento de vínculos sociales.

Imagen de definicion.mx

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En la sociedad de hoy en día también es importante este número, principalmente en política, estudio de problemas sociales y, por supuesto, en nuestras queridas redes sociales. El caso de la política es muy peculiar, dado que según he podido leer se cree que cualquier tipo de ideología es funcional y viable siempre que el grupo que la practique sea igual o inferior a 150 individuos. Esto está ligado a la aparición de problemas sociales, donde también se ha establecido una correlación muy interesante, a medida que una población o grupo social sobrepasa el valor de 150 individuos, aumenta casi correlativamente el número de delitos y agresiones a otros miembros del grupo.

Ahora llega lo que de verdad os interesa de todo el Cuento del Misterioso Número de Dunbar, ¿Sois tan populares como las redes sociales os hacen creer? Lo cierto, muy a vuestro pesar, es que no. Las redes sociales realizan un engaño social, aunque es cierto que nunca antes de ellas hemos tenido tantos contactos en el mismo tiempo, no son auténticas relaciones sociales. Nos felicitan más que nunca, recibimos miles de mensajes y tweets, pero no es gracias a los vínculos existentes, sino por el simple hecho de que las redes sociales lo recuerdan y reducen significativamente el esfuerzo de la interacción social. Sólo plantearos una cosa: ¿cuántos de vuestros amigos de facebook os harían un favor únicamente para mantener vuestra relación…? Lo sé … es triste, pero real. Pero hombre, no os pongáis tristes, que tenemos más de 5 amigos, se supone que 150.

Imagen de spa.fotolog.com

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Para concluir me gustaría que profundizáramos un poco en cómo está formado el número de Dunbar en cada uno de nosotros y si queréis ayudaros a hacer vuestra propia lista de “Amigos Dunbar”. En ella debemos incluir personas con las que tengamos un mínimo de confianza y obligación, de la que conozcamos algo más que su nombre y cara. Aunque resulte curioso dentro de este grupo no sólo incluiremos personas reales, también personajes de series de televisión y novelas, dado que nuestros cerebros, a sabiendas de que no son reales, tienen que tratarlos como si lo fueran ( Si, vale… Tyrion de los Lannister es tu amigo Dunbar). Tras añadir familia, amigos, compañeros de trabajo, vecinos y todos los personajes de vuestra cultura friki, es hora de contar.

Es muy importante que tengáis en cuenta una cosa, el número de Dunbar se tiene que estudiar para cada momento. Vuestro mejor amigo que ahora vive en Alemania (cosa del paro) y del que no sabes nada hasta que vuelve de visita al pueblo, periodo que pasáis todo el día juntos, sólo forma parte de vuestro número de Dunbar mientras mantengáis relación activa.

Sin más me despido diciendo que las mujeres son más cotillas por naturaleza, pero nada de malos rollos, es algo fundamental para mantener las estructuras sociales en primates. Las base social de todos los grupos sociales de primates son las hembras, siendo ellas las que construyen mejor las relaciones y los machos los que nos adherimos como podemos a la estructura social. Un hecho curioso y relacionado con esto es que la forma de realizar estos cotilleos ha sido seleccionada evolutivamente en las hembras, haciéndolo todas de forma muy similar, mientras que los machos lo hacemos mal y cada uno a su manera.

Por cierto, a lo que me refiero como cotilleo, podríamos definirlo mejor como charla coloquial… no tiene que ser sobre alguien, aunque si lo es, ¡mejor!

 

Sobre Ismael Ferreira Palomo

Licenciado en Biología por la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla y Vicepresidente de la Asociación Cultural de Divulgación Científica Drosophila. Amante de la zoología, la ecología y las ciencias del comportamiento, así como de la divulgación científica. Responsable del breve de los martes y de la sección Fichando Mamíferos de la revista Drosophila. Para contactar conmigo puedes hacerlo por correo en ismael@drosophila.es o en mi twitter personal @criadordelibro. Mi blog personal: El Último Darwin.

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