Nuestro cerebro evolucionó gracias a las serpientes

Portrait_of_a_fatherHace doscientos millones de años el pequeño tamaño de los mamíferos les daba una gran ventaja frente a los enormes dinosaurios, sin embargo surgía un nuevo peligro: las serpientes se convertían en un poderoso depredador y su mayor enemigo. Según algunos científicos esta situación habría hecho que se creara una gran presión selectiva y la selección natural obligara una evolución que permitiera escapar de este depredador.

Según esta teoría las serpientes habrían sido un factor clave en la evolución del cerebro de primates y sin ellas no podríamos haber evolucionado. Para demostrarlo, Isbell publicó en 2006 los resultados de su experimento: se le presentaron a macacos nacidos en cautividad (no habían visto nunca una serpiente) diferentes fotos y se observó su reacción. Estas fotos eran imágenes diferentes: serpientes enroscadas, serpientes alargadas, rostros de macacos furiosos o con expresión neutra, manos de macacos en diversas posiciones, y formas geométricas. El resultado fue que ante las imágenes de serpientes (enroscadas y alargadas) se producía una gran activación en el cerebro en algunas neuronas que aumentaban su actividad.

Los macacos tenían electrodos insertados en el cerebro mediante los que se registraba su actividad cerebral, estos electrodos estaban insertados en el núcleo pulvinar, un núcleo del cerebro situado en una parte antigua evolutivamente llamada tálamo. Las neuronas de este núcleo son las que se activaban con la presencia de las serpientes y en primates está mucho más desarrollado que en otros grupos.

images (1)Los autores además indican que los primates hemos desarrollado una gran capacidad visual para diferenciar la forma de una serpiente, de forma que podemos identificarla con gran rapidez y que en la evolución ha sido un mecanismo para escapar de nuestro mayor enemigo: las serpientes.

En cualquier caso aun faltan muchos estudios para poder afirmar que la teoría de la detección de las serpientes es un fenómeno clave y decisivo para la evolución y formación del cerebro actual de los primates.

 

Sobre Sara Pinto Morales

Licenciada en Biología por la Universidad de Sevilla. Estudiante de psicología en la UNED. Amante de la etología, los animales, la naturaleza y la fotografía. Trabajo actualmente en el Departamento de Biología y Conservación del Centro de Rescate ZOO de Castellar. Pertenezco al Instituto Jane Goodall siendo coordinadora de Roots and Shoots Andalucía.

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