Nuestros vecinos voladores

Muchas veces no nos damos cuenta de que tenemos a nuestro alrededor fauna y flora y nos empeñamos en ir en busca de un animal o una planta difícil de ver o localizar. Por ello hoy quería escribir sobre un ave al que todos conocemos, pero que quizás no nos hayamos parado a observar, es el gorrión.

Es una de las aves que se encuentra más extendida por todo el planeta, ya que se asocia a las construcciones humanas estando perfectamente adaptado a hábitats urbanos. Muchos piensan que es el pájaro más abundante en la tierra, pero es una idea errónea, solo se tiene esa teoría porque está asociado a la mayoría de hábitats humanos.

Esta adaptación a los hábitats urbanos han condicionado muchos aspectos de su ecología: en su alimentación, además de incluir insectos o semillas ha incorporado desperdicios humanos. Por otro lado aparece un nuevo depredador: el gato doméstico.

Si nos fijamos atentamente en estas pequeñas aves de no más de 30 gramos, es curiosa su forma de desplazamiento cuando no vuelan entre árboles o arbustos: van avanzando a pequeños saltitos característicos.

Los gorriones forman parejas monógamas en cada estación reproductiva. Los machos poseen una mancha negra en forma de corbata que cubre parte del pecho y la garganta; y su frente, coronilla y nuca son grises. Las hembras sin embargo tienen colores más apagados, tienen la cabeza parda y ceja clara, y además no poseen el color negro en la garganta.

Paseer domesticus hembra

Paseer domesticus hembra

Passer domesticus macho

Passer domesticus macho

 

 

 

 

 

 

 

Tienen un canto ruidoso, especialmente a primera y última hora del día, cuando se despiertan y cuando se van a dormir, siempre en bandos ya que es su forma de estar más seguros.

A pesar de que por su aspecto no lo diríamos, es bastante agresivo con otras especies: son capaces de tapar el nido de otras especies incluso habiendo polluelos recién nacidos o huevos. Además durante el cortejo los machos forman el “corro de gorriones” en torno a la hembra y si alguno se acerca más de lo que la hembra permite, esta podría atacarlos.

Sobre Sara Pinto Morales

Licenciada en Biología por la Universidad de Sevilla. Estudiante de psicología en la UNED. Amante de la etología, los animales, la naturaleza y la fotografía. Trabajo actualmente en el Departamento de Biología y Conservación del Centro de Rescate ZOO de Castellar. Pertenezco al Instituto Jane Goodall siendo coordinadora de Roots and Shoots Andalucía.

Responder

Tu correo no será público Campos requeridos marcados *
Puedes usar HTML en tu comentario: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>