La Organización Mundial del Turismo estimó en 2007 en 5-7 millones el número total de buceadores deportivos certificados. El aumento permanente tanto del número de buceadores como de destinos de buceo, pone de manifiesto la necesidad de calcular la capacidad de carga que pueden soportar estos sistemas sin verse modificados con objeto de lograr un aprovechamiento sostenible.

Los estudios dirigidos a la evaluación del impacto del buceo deportivo se han basado tradicionalmente en el registro de daños en las denominadas especies “objetivo o diana”. Las especies “objetivo o diana” son especies bioindicadoras sensibles a la acción del aleteo, bien por impactos de tipo mecánico (frágiles al contacto), bien por impactos en la calidad de agua (afectadas por efecto de la continua resuspensión de sólidos). Junto con su sensibilidad al impacto, deben cumplir los siguientes criterios:

-Inmovilidad, para que su presencia-ausencia pueda ser controlada.

-Tamaño de moderado a grande, para facilitar su reconocimiento.

-Abundantes o comunes, con el fin de que su afección tenga relación directa con cambios ambientales del hábitat.

Ejemplos de especies “objetivo o diana” comunes en nuestras costas son: el coral naranja (Astroides calycularis), las gorgonias de los géneros Eunicella, Leptogorgia y Paramuricea, los briozoos Myriapora truncata y Pentapora fascialis y los cordados Holocynthia papillosa, Stolonica socialis y las especies del género Clavellina.

Además, para establecer la capacidad de carga del sistema los estudios de daños sobre especies bioindicadoras deben completarse con estudios en los que se establezca el perfil de comportamiento del buceador. Las investigaciones realizadas en esta dirección, identifican una serie de características importantes a la hora de definir dicho perfil y de relacionarlo con su “peligrosidad” en cuanto a la producción de impactos. Entre estas características destacan:

-Ser hombre o mujer

-El número total de inmersiones realizadas

-Uso cámara de foto y/o linterna

-Hacer la inmersión con o sin guía

-Haber asistido antes del desarrollo de la actividad a una charla de “buenas maneras en la inmersión”

Los dos tipos de buceadores que más impactan por inmersión son el “buceador poco experto” y el “buceador muy experto”. En el primero de los casos el contacto es involuntario y se produce como resultado de la falta de control de la flotabilidad. En el segundo en cambio, el contacto es voluntario y, generalmente, tiene como objetivo fotografiar algún detalle de la flora o fauna marina. El abaratamiento de los equipos fotográficos submarinos, ha ocasionado que en los últimos cinco años su uso pase de ser casi exclusivo a muy generalizado, hecho destacable si tenemos en cuenta que es uno de los elementos que más propician el impacto con el fondo.

Son las administraciones gestoras de los espacios donde se practique el buceo deportivo, las responsables de desarrollar medidas dirigidas a reducir el índice de impacto. Entre las medidas más útiles suelen contarse:

-El diseño de itinerarios submarinos preestablecidos, que reducen el número de buceadores en los puntos más frecuentados

-La elaboración de un “Manual de buenas prácticas”

Es igualmente importante el papel de los centros de buceo, que deben incidir sobre la importancia de evitar el contacto y “educar” a los buceadores en relación a su comportamiento en inmersión.

Aurora Ruíz Tabara

Investigadora de la US




Las dunas costeras son ecosistemas de elevado valor ecológico y paisajístico, que soportan impactos y perturbaciones ligados al desarrollo urbanístico en la costa y las actividades relacionadas con el turismo. En la Flecha litoral de El Rompido, conservación y uso turístico son intereses enfrentados. Sin embargo, una adecuada gestión de este área protegida puede minimizar los impactos derivados del turismo. Los estudios realizados en la zona por ecólogos de la universidad de Sevilla han proporcionado una base científica sobre la que trabajar. Atendiendo a esta fuente de perturbación (turismo), se han diseñado accesos de control y encauzamiento de los visitantes, así como acciones de restauración dunar mediante cerramientos y captadores de arena. En estos casos, la información ambiental al público posee un papel fundamental.

Puedes leer este artículo de nuestra publicación Número 6 pinchando AQUI.




No podemos comprender ni imaginar la belleza ilimitada que nos revelará el futuro gracias a la Ciencia — Isaac Asimov