@drosophilas

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De nuevo un lunes, y Drosophila sigue con el tour por todo el mundo en busca de las especies animales más extrañas y curiosas con las que podemos encontrarnos. Estas vez vamos a hablar de otro de esos fósiles vivientes que aun nos acompañan en la actualidad, el Almiquí o Solenodonte de La Española, cuyo nombre científico es Solenodon paradoxus, es un pequeño mamífero placentario de la familia de los solenodontos.

Endémico de la isla de La Española, se considera un fósil viviente que evoluciono hace ya unos 60 millones de años, y cuyo mamífero más cercano en la actualidad seria del grupo de los topos o musarañas. Desde que esta especie fue descrita, se ha considerado rara y en peligro, llegándose a considerar extinta en más de una vez, aunque estudios han concluido que se encuentra amplia mente distribuido en toda la Republica Dominicana, pero en pequeños grupos muy fragmentados.

Detalle de los dientes de los Solenodontes

Con unos 30 centímetros de longitud y no más de 25 centímetros de cola, es uno de los poco mamíferos con veneno del mundo. Dicho veneno se encuentra en su saliva y surge de una glándula conectada a un surco en los segundos incisivos de cada lado de la mandíbula (Solenodon: Diente surcado), siendo capaz de matar a pequeños mamíferos, tamaño perro.

Insectívoro nocturno de pelaje rojizo, con cola y extremidades desnudas o semidesnudas, se caracteriza por un hozico muy alargado, como una pequeña trompa. En la actualidad por no haber podido desarrollar defensas contra los depredadores introducidos, como perros y gatos, junto a la perdida de hábitat, esta pequeña maravilla, se encuentra amenazada con la categoría de peligro según UICN.




La ciencia avanza a pasos, no a saltos. — Thomas Macaualay

Serpiente del arbol del paraiso

Esta criatura ya mencionada en la mitología, se encuentra en los bosques de Tailandia, Indonesia e India, siendo una especie de serpiente arborícola capaz de “volar” hasta 100 metros de un árbol a otro. Ciertamente esta serpiente no vuela, como tal, aunque si es capaz de planear esta distancia.

Los investigadores encargados del estudio sobre la biomecánica que permite a Chrysopelea paradisi, también conocida como Serpiente del paraíso o Serpiente voladora, conseguir planear tal distancia han llegado a la conclusión de que esta especie es capaz de aplanarse, moviendo sus costillas hacia el exterior, aumentando de forma significativa el posible planeo, y esto acompañado de un sistema eficaz de salto permite a esta criatura ser una “serpiente voladora”.

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Anatómicamente nos encontramos ante una serpiente de longitud algo superior al metro de color verde con algunas escamas negras, aunque también es posible encontrar individuos con coloración roja en el dorso.

En la actualidad esta especie presenta un buen estado de conservación considerándose como preocupación menor (LC) por la UICM.

 




Donde acaba la biología, comienza la religión — Gilbert Keith Chesterton

Acerodon jubatus

El Zorro Volador Filipino al igual que el resto de los grandes murciélagos (megaquirópteros) se caracteriza por presentar un morro parecido al de los zorros, ser frugívoro y carecer de ecolocalizacion, pero no nos encontramos ante un gran murciélago, sino ante el mayor murciélago, ante el rey, el Conde Dracula  Vegetariano Filipino.

Acerodon jubatus, es el nombre científico de esta maravillosa criatura, que puede llegar a pesar hasta 1,2 kg y tener una envergadura media de alas de 1,5 m, presentando los machos un tamaño y peso superior al de las hembras.

En la actualidad solo se encuentra en las selvas de Filipinas considerándose una especie forestal obligada, que se encuentra catalogada como especie amenazada en peligro de extinción (EN) principalmente debido al consumo de su carne y furtivismo. Se piensa que una de las medidas claves para su conservación, puede consistir en proteger las selvas filipinas, sin tener que actuar directamente sobre su población.

Siendo un animal nocturno, capaz de volar hasta 40 km en una noche para buscar comida, espero no haber contribuido a vuestra quiroptofobia, con este maravilloso ser.

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Soy de las que piensan que la ciencia tiene una gran belleza. Un sabio en su laboratorio no es solamente un teórico. Es también un niño colocado ante los fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas — Marie Curie

Cangrejo Cocotero

El tamaño de los artrópodos al igual que el del resto de los invertebrados, se ve limitado por la falta de esqueleto interno que sirva de soporte para las estructuras y los distintos pesos del cuerpo, dándonos a los vertebrados la clara dominancia en lo referente a tamaño.

En el agua debido a las cualidades físicas de esta, el tamaño de los invertebrados se supera, dado que las fuerzas que oprimen el desarrollo se suavizan, permitiendo el camino para la existencia de uno de nuestros primeros titanes, el mayor artrópodo vivo, el Cangrejo Gigante Japonés o Macrocheira kaempferi , un gigantesco cangrejo que llega a alcanzar 4 metros entre las puntas de su patas extendidas, y un peso de hasta 20 kilos, que vive entre los 300 y 400 metros de profundidad en las fosas oceánicas de Japón, alimentándose de detritos y medusas, cuya longevidad se estima en hasta 100 años.

Cangrejo Gigante Japonés

Sin querer quitar merito a la especie, me gustaría hablaros de otro titán, este menos conocido, pero si digno de mención, siendo el Cangrejo Cocotero, Birgus latro, el artrópodo terrestre más grande y pesado, llegando incluso a alcanzar más de 4 kilogramos de peso con una longitud corporal de 40 cm, una envergadura de patas de 1 metro cuadrado, y una longevidad de hasta 60 años. Este gigantesco cangrejo debe su nombre a su habilidad para abrir cocos con sus fuertes pinzas para alimentarse. Este animal no puede nadar y no respira en el agua, cosa que compensa en tierra siendo capaz de trepar a arboles de hasta 6 metros de altura y cargar con un peso de hasta 29 kilos, mas de 7 veces su peso corporal.

Aunque el Cangrejo Gigante Japonés es ciertamente el artrópodo de mayor tamaño vivo conocido, no hemos de olvidar que se encuentra en el agua, mientras que el Birgus latro, ha sido el único artrópodo que ha conseguido una estructuración corporal tan resistente como para llegar convertirse en el artrópodo más grande y pesado en superficie terrestre.

 

 
 

 




Nada tiene sentido en biología excepto a la luz de la evolución — Theodosius Dobzhansky