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La semana pasada os presentaba a un cánido poco conocido de África. Hoy os quiero presentar a un felino que no tiene nada que envidiarle en elegancia a los grandes felinos africanos. Se trata del caracal o lince africano, aunque no está emparentado con los linces. Su nombre científico no es muy complicado: Caracal caracal. De comportamiento huidizo, vive en las sabanas y semidesiertos de África, aunque también lo podemos encontrar en Turquía, sur de Kazajitán y noroeste de India.

Sus orejas son la característica más destacable ya que están coronadas con penachos de pelo negro en las puntas. Esto es lo que le da el nombre de karakulak en turco, cuyo significado es orejas negras. Éstas, junto con la vista, son sus mejores armas y le permiten cazar principalmente roedores, aves e incluso alguna cría de antílope. En este vídeo podéis ver como caza a unas gallinas de Guinea.

Imagen de previsualización de YouTube

En algunas ocasiones, dada su elegancia y su habilidad para cazar, se les ha domesticado con éxito. Aunque lo primero les ha llevado a ser objetivos de cacerías por considerarlos piezas valiosas. Me gustaría terminar estas líneas indicando que ya bien sea por suerte o por su carácter escurridizo, esta especie se mantiene fuera de los rankings de extinción. Esperemos que en un futuro no tengamos que lamentar su entrada en ellos.




La ciencia tiene evidencias pero no está segura de todo. La religión está segura de todo, pero no tiene evidencias — Ashley Montagu

 

 

 

Este pasado fin de semana, los días desde 4 al 6 de mayo tuvieron lugar las I Jornadas Ibéricas de Taxonomía Marina en la Facultad de biología de la Universidad de Sevilla. Este magnífico acontecimiento reunió a grandes Taxónomos de todas España y Portugal, permitiéndonos  disfrutar de sus inabarcables conocimientos.

Estas jornadas a cargo del departamento de biología marina de la universidad de Sevilla y especialmente del ilustre José M. Guerra García, profesor titular y experto internacional en caprelidos, nos permitió conocer a los grandes taxomos con los que contamos en nuestras filas.

Caprélidos

El viernes el Catedrático J. Carlos García Gómez nos explico la importancia de la taxonomía y la correcta identificación en los métodos de control y vigilancia ambiental, dándonos acceso a un magnífico libro donde se explican algunos de los distintos métodos de control ambiental. Si os interesa aquí os dejo el enlace.

Seguido por una valiosa explicación del efecto de la urbanización en la diversidad taxonómica intermareal llevada a cabo por el Doctor Juan Moreira de la Universidad Autónoma de Madrid y una espectacular conferencia sobre la taxonomía de los corales, donde P.J. López Gonzales nos mostro un video que demuestra la movilidad de estos seres.

Durante el sábado se conto con la valiosa presencia de expertos como Emilio Sánchez Moyano, Mercedes Conradi, Felipe Costa, María Altamirano y el Magnifico Fernando Pardos, titular de la universidad complutense de Madrid y traductor de la biblia de los zoólogos, el Hickman.

El domingo, nos lanzamos a de viaje a el municipio del Portil en Huelva, en el cual gracias a un muestreo guiado pudimos ver la gran variedad de fauna que existe en nuestra zona, haciendo referencia a una frase de Fernando Pardos que me marco, “El secreto para encontrar vida, es mirar donde nadie busca”.

Con esto y con la promesa de ofreceros más adelante toda la información sobre esta jornada, gracias a la magnífica empresa emprendedora ofiura production, que grabo todo el contenido.

 




Soy de las que piensan que la ciencia tiene una gran belleza. Un sabio en su laboratorio no es solamente un teórico. Es también un niño colocado ante los fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas — Marie Curie

Hoy os quiero presentar a un depredador africano. No es tan famoso como para protagonizar una película de Disney. Tampoco es un solitario como el leopardo y el guepardo. No lo encontrarás bajo el agua acechando a los ñus ni riendo con las hienas. Cuando lo conoces, parece el último del club, pero la verdad es que si pudiese hablarnos nos contaría que es el mejor cazador del mundo.

Me estoy refiriendo al Lycaon pictus o licaón, el perro salvaje africano. Este cánido, única especie de su género, tiene una marca de cerca del 90 % de éxito en sus cacerías. De cada diez intentos, en nueve se cobra una pieza.

El éxito del también conocido como lobo pintado (por su pelaje con manchas negras, blancas y óxido) viene dado por su naturaleza gregaria. Se han llegado a ver manadas que tenían 50 individuos. En el grupo cazan todos los adultos, tanto hembras como machos, siendo los impalas su presa preferida. Cazar en grupo les permite hacer relevos o empujar a las presas hacia emboscadas.

A pesar de ello, esta especie como las de muchos mamíferos africanos se encuentra amenazada. La presión de hombre y la enfermedades como la rabia (transmitida por contacto con perros domésticos) han llevado a que en 2007 quedasen menos de seis mil individuos en África.




Soy de las que piensan que la ciencia tiene una gran belleza. Un sabio en su laboratorio no es solamente un teórico. Es también un niño colocado ante los fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas — Marie Curie

Al hablar de los animales más grandes, la mente nos juega una extraña pasada, haciéndonos soñar y divagar con dinosaurios y bestias cercanas a ellos. Pero lo cierto es que estamos equivocados y el animal más grande que jamás ha existido se encuentra viviendo con nosotros en este momento.

Representación del tamaño de distintas especies

Nadando por nuestros mares nos encontramos la ballena azul o Balaenoptera musculus, que con sus 23 metros de largo y sus 84 toneladas es el animal más grande que jamás ha existido en nuestro planeta.

También conocida como Rorcual gigante, presente una cabeza que ocupa prácticamente un tercio de la longitud total de su cuerpo.  Sus aletas pectorales son de pequeño tamaño, presentando una longitud similar a la octava parte de su longitud total.

No podemos pasar por alto al hablar de la ballena azul, el descomunal tamaño de uno de sus órganos, su pene, que presenta un tamaño medio de 3,6 metros. La copula se lleva a cabo en aguas templadas de alta mar, dando lugar tras una gestación de 11 meses  a un ballenato de unos 7 metros de longitud que permanecerá junto a su madre al menos un año más. Con una vida de hasta 90 años, llegan a su madures sexual a los 9 años.

Su cuerpo gris con manchas pálidas, presenta una distribución o patrón propio de cada individuo. Este carácter ha sido usado por muchos científicos, para identificar a los distintos ejemplares y hacer estudios sobre la especie.

Viven en grandes grupos de individuos, capaces de comunicarse por sonidos de alta frecuencia que se pueden llegar a oír hasta a 160 km del lugar de emisión.




No podemos comprender ni imaginar la belleza ilimitada que nos revelará el futuro gracias a la Ciencia — Isaac Asimov

Aunque el término Weta hace referencia a un grupo de insectos de gran tamaño, nos centramos el Weta gigante o Deinacrida heteracantha es el insecto más pesado del mundo.

Esta magnífica criatura, con 71 gramos de peso es el insecto más pesado del mundo. Aunque no puede saltar vive en las copas de los arboles de algunas zonas de Nueva Zelanda comiendo hojas, frutas y algún que otro torpe insecto que se atreva a acercarse.

En maorí y debido a su nada agraciado aspecto recibe el nombre de Wetapunga, viene a significar algo como dios feo o de las cosas feas.

Para defenderse, al no poder saltar, recurre a su poderoso exoesqueleto lleno de afilados pinchos que disuaden a sus depredadores.

En la actualidad, aunque existen programas de reintroducción en su habitad natural, la especie se encuentra en peligro de extinción. Ecológicamente este tipo de insecto ocupa el nicho ecológico que en nuestros ecosistemas ocuparían los roedores, por este motivo la introducción de ratas por culpa del hombre es uno de las principales causas de extinción.

Si alguna vez estáis cerca de su hogar, se dice que podéis encontrarlos buscando sus heces cerca de las bases del árbol que habiten. Parecer ser que su tamaño también está a la misma escala.

 

 




La ciencia tiene evidencias pero no está segura de todo. La religión está segura de todo, pero no tiene evidencias — Ashley Montagu

Un dragón de Komodo o Varanus komodoensis

El dragón de Komodo o Varanus komodoensis es un lagarto sin complejos. Con sus dos o tres metros de largo y un peso de alrededor de 70 kilos, es el mayor lagarto que existe en la actualidad. Además, en ausencia de pareja sus hembras son capaces de “echar mano” de la partenogénesis y traer al mundo una nueva generación. Con todo esto, podríamos suponer que estos animales ya han dejado el listón lo suficientemente alto como para considerarlos curiosidades biológicas y motivo de documentales. Sin embargo, aún les queda un as en la manga para hacer que los científicos se salten entre ellos a la yugular. De manera que las pruebas de uno son consideradas por otros como “sin sentido, irrelevantes, incorrectas o falsamente engañosas”…

¿Dónde está el origen de la disputa? El hábitat de estos animales se encuentra en las islas de Komodo, Rinca, Flores, Gili Motang y Padar (todas ellas en Indonesia) dónde se los considera endémicos. Sin embargo, su origen evolutivo se encuentra en Australia entre parientes como el Megalania prisca de 8 metros de longitud y peso que rondaba las dos toneladas. Desde allí, bien por puentes terrestres que ya no existen o nadando, llegaron a sus actuales residencias. En tierras australianas se las tuvieron que ver con la megafauna marsupial a las cuales cazaban. En la actualidad comen todo bicho que se les ponga por delante, incluso se atreven con búfalos de agua y lo consiguen. Y este es el problema, ya que la fuerza de su mordedura es pésima y enmudece ante la del león o cocodrilo. Así que ¿cuál es la clave de que tanto sus antepasados como los actuales se cobren tales presas?

Recreación de un Megalania

El secreto está en unos dientes muy afilados y en una saliva enigmática. La táctica es simple: el dragón acecha a un búfalo, se acerca y le propina un bocado con poco esfuerzo. Sus dientes afilados le hacen a la presa una buena herida y ésta huye. El dragón la sigue, dándole más bocados hasta que una de las veces se la encuentra muerta. ¿Cómo ha pasado? Análisis de la saliva han demostrado que en ella aparecen bacterias como Escherichia coli, Staphylococcus sp., Providencia sp., Proteus morgani y Proteus mirabilis. En otras siembras de la saliva aparecieron 29 tipos de bacterias Gram positivas y 28 de 

Recreación de una E. coli

Gram negativas, todas ellas con gran virulencia (rápido crecimiento). Con este repertorio microbiológico es razonable pensar que cualquier mordisco de estos animales daría lugar a una infección grave que haría caer a cualquier animal grande. Esta saliva infecciosa sólo se ha observado en animales salvajes y no aparece en los criados en cautividad.

Sin embargo, existe otra teoría que se inclina por un envenamiento leve como en el caso de algunos varanos. Estudios mediante resonancia magnética de un cráneo pusieron en evidencia la existencia de glándulas en la mandíbula inferior. Un análisis de los componentes de las glándulas reveló que había proteínas que inhibían la coagulación de la sangre, bajaban la tensión arterial, producían parálisis muscular y llevaban a la hipotermia. Estos estudios se hicieron con animales criados en cautividad.

Por todo ello, los científicos no se ponen de acuerdo. El echo está claro, un mordisco de este animal puede matar a un búfalo, lo que no se sabe es si el culpable es “la bala o la caída”.




La ciencia tiene evidencias pero no está segura de todo. La religión está segura de todo, pero no tiene evidencias — Ashley Montagu


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