Bueno dentro del tema de los incendios podríamos hacer referencias a muchos problemas administrativos y de carácter cívico pero nos vamos a centrar en los distintos factores fisiológicos que convierten a nuestra flora en pasto de llamas cada poco tiempo.
En primer lugar y como aspecto fundamental nuestro clima mediterráneo claramente estacional presenta un verano propenso a la sequia con elevadas temperaturas y drásticas bajadas en los recursos hídricos disponibles, esto permite la acumulación de materia orgánica muerta incluso adherida aun a los individuos vivos, pues los descomponedores no pueden actuar bien con tan poco agua.
Al ser plantas tolerantes al estrés hídrico, presentan un bajo contenido en agua, estando vivas pero secas, además en su mayoría tienen una estructura de ramas finas divergentes que permiten mejor la aireación y por tanto la combustión, que los troncos gruesos.
Otro punto importante a tener en cuenta, es que nuestra flora tiene tendencia a acumular compuestos secundarios volátiles e inflamables.
En su mayoría parece que los motivos que hacen a nuestra flora fácil pasto del fuego, son a su vez aquellos que le permiten sobrevivir en un ambiente seco con elevado estrés hídrico.
Antes de despedirme me gustaría dejaros tranquilos al deciros que la mayoría de nuestras plantas, presentan estrategias tanto pasivas, resistiendo el fuego (ej. El corcho del alcornoque) o activas recolonizando rápidamente pro rebrote y germanización la zona incendiada, rica en nutrientes de fácil absorción.
Escrito por Ismael Ferreira Palomo a las 30 ene, 2012 en Ecología, FIsiología Vegetal | 306 views | Etiquetas: clima Mediterráneo, estres hídrico, Fuego, incendio | 0 comentarios
Todos hemos escuchado más de una vez eso de que lo que ve uno de nuestros ojos, viaja al hemisferio del lado contrario del cerebro y por eso vemos en tres dimensiones, pero para eso estamos aquí en Drosophila, para decir, que esta frase no es cierta, pero tampoco falsa.

Antes de aclararos esto me gustaría que fuéramos poniendo nombre a las cosas. Para empezar decir que toda el área que percibimos con la vista se llama campo de visión y está formado por una región central creada con la información de ambos ojos (por lo cual tendremos visión en 3 dimensiones) llamada región nasal y dos regiones laterales, llamadas regiones temporales.
La parte receptiva de cada ojo es la retina, donde se encuentran los fotoreceptores (conos y bastones). Esta zona también la podemos dividir en dos regiones, la nasal, cercana a la nariz y la región temporal, más exterior.

Los rayos de luz reflejados por los objetos, viajan hasta nuestros ojos pasando por el iris, que actúa como diafragma, invirtiendo el campo óptico sobre las retinas, es decir la retina nasal, percibirá la información de los campos temporales, y las retinas temporales, de la región central del campo o zona nasal.
Los conos y bastones activados mandaran la señal por el nervio óptico, cursándose la información de las retinas nasales de cada ojo al hemisferio contrario en el quiasma óptico. Desde este quiasma la información viajara por las cintillas ópticas a cada lado, llevando la información de la retina temporal de su lado y de la retina nasal del lado opuesto.
Esta cintillas, desembocan en el Núcleo geniculado lateral en cada hemisferio, desde el que partirá de nuevo la información, por la Radiación óptica hasta la Corteza estriada, donde será interpretada.
Escrito por Ismael Ferreira Palomo a las 23 ene, 2012 en Fisiología Animal | 222 views | Etiquetas: cintilla óptica, lesiones visuales, nervio óptico, núcleo geniculado lateral, Ojo, quiasma óptico, radiacón optica, retina, visión | 0 comentarios
La hipercolesterolemia, o exceso de colesterol en la sangre, es uno de los factores de riesgo más extendidos por el mundo occidental. En algunos casos, como el de Estados Unidos, va unido a un alto porcentaje de población con graves problemas de sobrepeso y obesidad. La causa es el alto contenido en grasas de los alimentos más consumidos en este país.
Los intentos por cambiar los hábitos alimentarios y la aparición de productos sin grasa no han tenido los efectos deseados en la cultura gastronómica de los países desarrollados. La solución podría estar en una sustancia llamada olestra, que es una grasa artificial que carece de efectos sobre el organismo porque no se absorbe como las restantes grasas.

La clave se encuentra en que las grasas naturales están formadas por una molécula de glicerol ligada a tres moléculas de ácidos grasos, mientras que la olestra reemplaza el glicerol por sucrosa, que es capaz de enlazarse con 6, 7 u 8 ácidos grasos. Este mayor número de enlaces impide a las enzimas llegar a la sucrosa y romper la molécula, por lo que no se absorbe. Aprobada en 1995 para ciertos usos (los snacks y aperitivos) por la Food and Drug Administration (FDA), el organismo americano que controla las nuevas sustancias lanzadas al mercado, la olestra se ha convertido en un reclamo comercial de gran éxito y se espera que se apruebe su uso en otros muchos productos más.
Sin embargo, los expertos advierten contra los riesgos inherentes a este sustituto, ya que puede producir espasmos estomacales, diarrea y otras alteraciones. Además, si se dejan de consumir grasas naturales el organismo puede llegar a tener déficit de algunas vitaminas liposolubles, como las A, E, D y K, y que aunque se ingieran en los alimentos o como complemento vitamínico sólo se absorben ligadas a los ácidos grasos. La misma suerte podrían padecer los carotenos, presentes en frutas y verduras, y que son también liposolubles, por lo que no son absorbidos por el organismo sin la concurrencia de los ácidos grasos.
Fuente:
Biología por J. Alcami, J.J. Bastero, B. Fernández, J. Mª Gómez de Salazar, Mª Jesús Méndez, A. Ogayar y M. Sánchez. Ed. SM.
Escrito por Jesús Cebrino Cruz a las 19 ene, 2012 en Bioquimica, Fisiología | 1 views | Etiquetas: colesterol, grasa, hipercolesterolemia, olestra, sobrepeso, vitaminas | 0 comentarios

Células de Purkinje
Este maravilloso órgano integrado en el Sistema Nervioso Central (SNC), es el encargado de nuestro equilibrio, nuestra memoria y de la coordinación de movimientos, por eso podíamos decir que cuando nos emborrachamos es como si nuestro cerebelo se pusiera en off.
Es una estructura formada por capas donde llegamos a distinguir 5 tipos de neuronas diferentes dispuestas en 3 capas, desde la más superficial a la mas interna, encontramos la capa molecular, la capa de las células de purkinje y una última capa granular. En estas capas se encuentran los somas (cuerpos celulares) de los 5 tipos neuronales presentes.
La capa molecular, es la más externa y en ella podemos encontrarcélulas estrelladas y

Estructura del cerebelo
células en cesto, cuyos axones enervaran a las células de purkinje, que presentan su soma en la capa de células de purkinje, valga la redundancia, estas neuronas presentan una dendritas estructuralmente parecidas a plumas extendidas en la capa molecular y unos largos axones que atraviesan la capa granular, convirtiéndose en los únicos axones que salen del cerebelo. En la parte más profunda se dispone la capa granular, formada por células de golgi (enervan a las células de los granos) y las células de los granos, cuyos axones atraviesan la capa de células de purkinje, llegando a la capa molecular, donde forman fibras paralelas a la capa, que pasan perpendicularmente por las dendritas emplumadas de las células de purkinje.
Escrito por Ismael Ferreira Palomo a las 16 ene, 2012 en Fisiología Animal | 400 views | Etiquetas: capa de células de Purkinje, capa granular, capa molecular, Células de Golgi, Celulas de Granos, Células de Purkinje, Células en cesto, Células estrelladas, Cerebelo, SNC | 0 comentarios
La Universidad de Harvard ha desarrollado una animación en tres dimensiones que lleva a la persona a un viaje por el mundo microscópico ilustrando, entre otras cosas, orgánulos y procesos celulares que ocurren en el interior de la célula. Esta animación se hizo en demanda de Bio Visions, del Departamento de Biología Molecular y Celular de dicha Universidad.
Fuente:
http://losporquesdelanaturaleza.com
Escrito por Jesús Cebrino Cruz a las 6 ene, 2012 en Fisiología | 319 views | Etiquetas: animación, dimensiones, interior celular, mundo microscópico, orgánulo, proceso, Universidad de Harvard, viaje | 0 comentarios
Recuerdo cuando en una de las clases de Citología e Histología el profesor nos mostró una serie de imágenes en la que aparecían representadas las fases de la fecundación y embriogénesis humana, e incluso fases más tempranas aún como la salida de los espermatozoides desde los testículos. Una de las fotos que más me impresionó y que es motivo por el que publico la entrada es el “Espermatozoide de Nicolaas Hartsoeker”.
Hartsoeker fue un matemático y físico holandés. Inspirado quizá por los alquimistas, escribió en 1694 que “si fuera posible verlo, descubriríamos que en el espermatozoide hay un ‘homunculus’, un hombrecito microscópico de gran cabeza encogido como un feto”. Como el holandés incluyó un dibujo del imaginario homúnculo, muchos llegaron a creer que realmente lo había observado. El más fantasioso fue François de Plantade, que era nada menos que el secretario de la Sociedad Real de Montpellier. Oculto bajo un seudónimo, en 1699 dio a conocer sus pretendidas observaciones. Había visto al homúnculo: era “un espectáculo admirable e increíble”. Aseguraba haber visto brazos, piernas y torso del hombrecito, aunque por desgracia no los genitales, debido a su reducido tamaño. El homúnculo solo existía en la imaginación de los preformacionistas, de modo que nunca más fue visto.
Si quieres saber más: La guerra de los homúnculos
Escrito por Manuel García a las 1 ene, 2012 en Fisiología | 215 views | Etiquetas: animalunculos, espermatozoide, homunculo, nicolaas hartsoeker | 0 comentarios