Mareas rojas y toxinas en el marisco

Alexandrium catenella pertenece a un género de algas unicelulares dinoflageladas y es una especie invasora. Viven en el plancton y aparecen formando cadenas de 2 a 8 células. La encontramos en las capas superiores de las aguas costeras o de estuarios. Se la supone una especie de agua fría que en raras ocasiones estará a temperaturas superiores a 12 º C. Pero, en las aguas del Mediterráneo se salta esa norma viviendo sin problemas en zonas de más de 20 º C. Algunos experimentos demostraron que sus condiciones óptimas de crecimiento se encuentran entre 20 y 25 º C. Aunque también hay que tener en cuenta el pH y la salinidad.

Proviene del noroeste del océano pacífico desde dónde se ha expandido hacia el sur, llagando hasta Chile. También ha dado el salto hacia el oeste de África del Sur, Japón, la península de Kamchatka (Rusia) y Australia. En el Mediterráneo la podemos encontrar en las costas de Cataluña y sur de Francia. Se supone que la tendencia de expansión seguirá creciendo, sobre todo en las regiones mediterráneas.

Puede ser de reproducción asexual o sexual, siendo este segundo tipo dónde reside su capacidad de viajar. Tras la fusión de los gametos forma un quiste o estructura de resistencia. De esta manera, puede sobrevivir en la oscuridad hasta que las condiciones ambientales sean propicias. Este detalle es muy importante pues su vía de entrada es el agua de lastre de los barcos. El análisis de barcos demostró que en su interior viajaban estos quistes.

Es una de las especies que crean las preocupantes mareas rojas. Su peligro radica en que producen una neurotoxina que inhibe el impulso nervioso. El mecanismo de acción es simple: bloqueo de los canales de sodio y la consecuente paralización del sistema. Afecta a mamíferos (inclusive humanos), peces, aves, crustáceos y moluscos. Tiene un gran impacto en el negocio de la acuicultura y la cría de marisco y bivalvos. El consumo de animales contaminados con la toxina puede llevar a la muerte.

Las mareas rojas se suponen naturales, sin embargo están en aumento en los últimos años. Esto es debido al alto nivel en nitratos que se vierten en piscifactorías y agricultura. La única manera de controlar su expansión es rebajar el uso de fertilizantes y tratar las aguas de lastre antes de desecharlas.

Fuentes:

www.europe-aliens.org

http://microbewiki.kenyon.edu


Algo sobre el Autor


Licenciado en Biología por la Universidad de Sevilla. Estudiante del Máster en Comunicación Científica, Médica y Ambiental impartido por la Universidad Pompeu Fabra. Persigo la meta de la divulgación científica (en concreto la biología) como medio de vida. Es así como nace la idea de llevar la revista Drosophila desde el Campus de Reina Mercedes en Sevilla al vasto mundo online. Puedes encontrarme en angelleon@drosophila.es


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